Sí y con mucho cuidado.
Antes de nada, una cosa que necesito que leas despacio: nada de lo que sentiste, pensaste o dejaste de hacer provocó tu pérdida.
Ni tu estrés, ni tus nervios, ni aquel día que te viniste abajo. Nada. Si alguien te ha dado a entender lo contrario, se equivocaba.
Por otro lado este taller no va de eso. Va de sostener lo que viene ahora sin que te rompa y de poder volver a ilusionarte sin sentir que te estás traicionando.
Si estás en duelo reciente, también te digo esto: puede que lo que necesites ahora sea acompañamiento profesional en salud mental.